Parce… Esta marcha de la comida sí que enseña!!!

Son las 2 de la tarde…. Una chiva cargada de plátano, yuca y zapallo se cruza en el camino de cientos de estudiantes que acaban de almorzar en el restaurante central de la Universidad del Valle. Cucharean pensando en números, libros, fotocopias, átomos y perspectivas visuales, pero han levantado sus cabezas para preguntarse quiénes son los que están ahí adentro de esa nave extraña sin puertas ni ventanas. Unos no saben de dónde salieron esos rostros del color de la tierra, otros recuerdan que esta chiva hace más de un año visitó este territorio. Esa chiva nuevamente regresa, nuevamente llena de esas sonrisas que dejan el sello de quienes andan la vida apenas rozando el suelo. Se llama Proceso de Liberación de la Madre Tierra, su pensamiento es nasa y es contundente: dictadura alimentaria, NO. liberación de la madre tierra, CLARO QUE SÍ.

Guiados por la música propia caminamos y danzamos hasta la huerta, una huerta sembrada por estudiantes que también se revindican como colectivos que enfrentan a la hidra de mil cabezas que se dice capitalismo. Estudiantes como aquellos que en el intento de cortarle una de mil lenguas cayeron este año. Jhonatan Landinez y Jhonny Rodríguez, dos sueños, cientos de sueños, cortados de los frutos del árbol de la pervivencia de los pueblos. Un silencio, un dolor. Esto no lo habíamos sentido. Y, sin embargo, vienen estos nasas a llenar, el corazón, el pensamiento, los oídos con su música, acción y palabra. Ya no es sólo de ellos, la liberación es de todos. Eso sí, indiscutiblemente el pueblo nasa es el ejemplo para que cada uno libere a su modo, a su sentir, al tamaño de sus sueños. Queda el compromiso: Del Norte del Cauca hacia Cali, liberamos. De Cali pa allá liberamos. Y así nos encontramos en el medio liberando.

Trabajamos juntos limpiando el terreno, comimos juntos, danzamos. En este día lo maravillosos se mezcló con la nostalgia, pero no la nostalgia triste, sino la nostalgia que da emprender lo imposible. Se sienten los cuerpos cansados de llenura. Y no sólo llenura de las barrigas hinchadas de sancocho y masitas… también la llenura de palabra caminada, de abrazo amoroso y conspiratorio, llenura de risas de nasa lutcx, de guinea acostada por el trabajo colectivo…. Sobre todo, se siente con claridad, el reconocernos en plena fluidez… ¿La programación? ¿los tiempos? ¿la medida del momento? Nada importa… Esta primera jornada de la Segunda Marcha de la Comida nos ha susurrado al oído “es desde esa escuela que se dice autoridad y que se dice religión y que se siente opresión en donde dejamos de sentir el corazón de la tierra…” Somos seres adheridos a un tiempo manipulado… nuestro corazón esta manipulado… pero hay esperanza. Brota la semilla a través de la crianza, los niños y niñas, sus corazones, desde el más pequeño hasta el más grande, de la mano del trabajo de los sabedores, de los Theza, sirviéndose de los caminos de la naturaleza en vías de brindar protección a nuestros territorios. La reafirmación de la raíz, del arraigo cultural mediante los procesos de formación propia, el compartir de saberes logrando el vínculo con la Madre Tierra en palabra sencilla: liberar la tierra, el pensamiento y el corazón.

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